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Inyecciones, supositorios y algo más 🔥

  • inyeccion28
  • 19 mar
  • 8 Min. de lectura

Hola, esta es la segunda parte de la anécdota de mi vecino al que inyecte y también le puse un supositorio.


Bueno como recordarán en la anécdota pasada mi vecino estaba enfermo y tuve que atenderlo, y le dejé mi celular por si necesitaba algo más, y también que lo invitaría a desayunar.


Y pues así sucedió, mi vecino me escribió al día siguiente me dijo que si podía ir a verlo que aunque ya se sentía mejor ocupaba la otra inyección, así que me bañé rapidísimo, no sé porque cuando recibí su mensaje me emocioné demasiado, tal ves era porque sabía que volvería a inyectarlo , pero bueno me cambié rapidísimo y me puse un perfume llamativo para que me oliera bien, para ser exactos use un perfume Valentino


Tocó la puerta de su casa y como si él estuviera paciente esperándome, no tardo ni dos segundos en abrir la puerta, traía un short negro y no traía camisa, podía ver sus pectorales todavía mojados de la ducha que se acababa de dar, lo primero que hago al entrar es preguntar si estaba su esposa, a lo que él me contestó moviendo la cabeza que no, me dio gusto escuchar eso, me agrada platicar con el, me dice que me siente en una silla que tiene al entrar a su sala, y le pregunté que cómo seguía, me contestó que no había pasado buena noche pero que ya estaba mejor, hicimos una pausa, se me queda mirando, como si quisiera decirme algo, - le pregunto que si necesita algo y me dice que no, voltea y me dice, pensé en llamarte en la noche pero no sabía cómo hacerlo, no quería incomodarte, le digo - claro que no, por eso mismo te pasé mi número, no es molestia, me hubieras marcado y hubiera venido a revisarte, le hubieras dicho a tu mujer que me fuera a tocar.


Baja la mirada y mi dice, bueno lo bueno es que ya estás aquí, me ofrece algo de tomar pero le digo que no es necesario y como si los dos estuviéramos impacientes de pasar a la habitación a inyectarlo , le digo - quieres que prepare tu inyección, frunce el ceño, se muerde el labio y me dice, ok, me pone muy nervioso saber que me vas a inyectar.


Le contesto - sabes que tengo buena mano así que no dolerá , se levanta y espera a que yo le levante para continuar, pasamos a la habitación empiezo a sentir un nerviosismo, cuando me entrega la caja de la inyección se da cuenta que no tiene jeringas, y me dice - oh no, donde dejé las jeringas, empieza desesperadamente a buscarlas y sin tener éxito y con una voz de desesperación me dice no puedo creer que no tenga más jeringas, le digo no te preocupes déjame voy a mi casa por unas, sirve que traigo más alcohol.


Salgo de su casa y me dirijo a la mía, está prácticamente a una cuadra de distancia, entro de manera veloz a buscar las jeringas cuando escucho que tocan la puerta, y con esa sensación de frustración voy abrir temiendo que me quitaran tiempo para ir a inyectar a este hombre sexy, pero la sorpresa fue que quien tocaba la puerta era el, mi vecino sexy. Se adelanto y en sus manos traía unas cajitas con medicamento y si, alcancé a ver que también traía una caja de supositorios, me dice preferiría que me inyectaras aquí, hay algún problema, - por dios cual problema podría ver si es lo que más deseo, afortunadamente ahora vivo solo y sabía que tendría más tiempo para estar con él a solas, lo invito a pasar y nos vamos directamente a mi recámara, cierro la puerta y le pido que se sienta, él sin hacerme caso se dirija a un escritorio que tengo y donde pongo mis perfumes, lo volteo a ver y me dice lo siento no quiero ver cuando preparas la inyección, me pongo nervioso, solo le sonrío,”.


Toma uno de mis perfumes y los huele, me dice es este el perfume que traes verdad, le contesto que si mientras saco el medicamento de la caja y la jeringa de su empaque, me dice - hueles delicioso, cuando llegaste noté el aroma, le contesto - y porque no me lo dijiste

Me contesta - esperaba decírtelo pero se me pasó cuando me di cuenta que no tenía jeringas.


Introduzco la aguja en el medicamento para extraerlo, el buscan entretenerse con algo más, ver todo lo que tenía mi cuarto, aprovechaba cualquier momento para alabar mi buen gusto en decoración.


Le hablo por su nombre y de forma autoritaria le digo que es momento de acostarse, y descubrirse las nalgas, en ese momento sentía como mi miembro se erecta, pone sus manos en el elástico de su shorts, y veo como se los baja de manera rápida, vi su calzón gris, era con calzón trusa, podía notarse su paquete, sus piernas gruesas y velludas, lo bueno de esos calzones es que les ves hasta las ingles.


Se acuesta boca abajo, haciendo caso a lo que le digo, me pido que se descubra y él me contesta con esa mismo tono autoritario con el que yo le hable, - bájame los calzones tú

Hago caso a lo que él me dice, al fin también me encanta hacer eso, disfruto bajarle los calzones, empiezo a tocar sus nalgas con mis dedos, haciendo círculos en ellos, solo escucho su sonrisa, doy dos palmadas en sus nalgas y él me dice sólo dime antes de ponérmela por favor , ahí su voz no era autoritaria era una voz con profundo nerviosismo, le doy una nalgada fuerte , veo como rebota su nalga , y inyectó la aguja de manera firme, aprovechando su distracción, inyectó el medicamento de manera suave, quería disfrutar el momento, no solamente pensaba en la inyección quería morder esas nalgas, pero en ese momento lo escucho gemir, siii estaba gimiendo del dolor, le digo, respira profundo, me contesta - ya sácamela

Le digo todavía falta mucho medicamento, su nalgas las ponía duras del dolor, el líquido esta apunto de pasar, y sacó la aguja y pongo el algodón con el alcohol sosteniéndolo con mis dedos para evitar que sangrara, me contesta, aunque me duele me encanta como lo haces.


Me dice ahí en donde dejé el medicamento hay una cajita con supositorios, pero antes de el terminar de decírmelo le corto la palabra y le digo si ábrete las nalgas que te lo voy a poner, agarro su mano y lo pongo a que sostenga el mismo el algodón, voy por la caja y saco con esfuerzo un supositorio, sin preguntas que hacer sobre el porque quería un supositorio, solo aproveche la oportunidad, y con mis dedos ma agarro sus nalgas, le pido que se las abra y empiezo agarrar su ano, de manera suave, quería que sintiera algo rico, me dice creo que será algo difícil de quería entre esa chingadera, tendrás que dilatar muy bien, y si ahí mismo aproveche la oportunidad.


Me inclino, con mis dos manos ya tocando sus dos nalgas, abro sus nalgas y veo su ano, ahí listo para mi, todo con mi lengua su piel, estoy ingresando mi lengua en su ano, algo dentro de mí está adentro de él, y esta vez no es una aguja, estoy dándole un beso negro, lambiendo y succionando esa parte de su cuerpo que estoy seguro que ni el mismo conoce bien, el solo gime, el solo se escucha que está gozando , veo como cons sus grandes dedos, abraza el colchón, lo  aprieta con euforia, veo como se dilata, y le digo - creo que ya te dilate, tengo que ponerte el supositorio, me susurra, no, por favor no pares, tú sigue.


Mi lengua ahora no solo estaba lambiendo su ano, estaba lambiendo todo su trasero, mi lengua acariciaba sus testículos y solo lo escuchaba a él gemir y susurrar, su ano están muy bien dilatado que decidí meter mi dedo, dando círculos para que sintiera más placer, el aprieta la almohada y hace un pequeño quejido, se voltea y puedo ver su mienmbro erecto, totalmente erecto, su cabeza estaba radiante, era un pene deliciosos, me mira a los ojos y me pide que introduzca su pene en mi boca, pero antes de eso, lo vuelvo a voltear y le digo que el supositorio va primero, solo escucho un sí, un sí con resignación, abre nuevamente sus nalgas y pongo mi dedo entre ellas para introducir el supositorio, aprieta dejando mi dedo adentro, algo sexy.


Se voltea nuevamente, tomó su pene y empiezo a divertirme, tenía el pene de mi vecino en mi boca, cuantas veces a pasado él por mi casa y solo hemos compartido un saludo y ahora él y yo estábamos tendiendo sexo oral y algo más, porque se, el saca su pene de mi boca y se levanta , se quita por completo la playera, el calzón y el shorts está totalmente desnudo y de pie, me levanta hacia él y me toma de la cintura, y me pone sus dedos en la botón de mi pantalón abriéndome el botón y él cierra, -: mi vecino me estaba desnudando, me baja el pantalón junto con mi boxer, mientras yo me quito la playera, me tira a la cama mi me pone boca abajo, solo dice - Dios mío que grandes nalgas tienes, no sé qué voy hacer con todo esto, y sonrie



Se pone detrás de mí y siento su erección, pone su mano sobre mi cintura, y me empieza a morder las nalgas, como una venganza tal vez por las inyecciones que le he puesto, su lengua pasa por mi espalda baja y por toda la columna , hasta llegar al cuello, me sostiene las dos manos y las pone detrás de mí como sometiéndome, siento su cabeza entre mis dos nalgas, normalmente siempre soy activo en mis relaciones, me cuesta mucho ser pasivo, creo que soy un gran fracaso siéndolo, me siento inseguro y mil cosas pasan por mi mente cuando lo soy pero, esta vez no quería arruinar el momento, quería que él lo disfrutara, así que solo respiraba profundo mientras sentía su pene pasar por mi piel .


Solo de recordarlo me estremezco, coloca una de sus manos en mi espalda y con la otra mano sostiene una bolsita de preservativo, escucho como lo abre, me suelta para ajustarselo bien, siento su miembro en mi recto y siento con gran dolo como quiere entrar , es complicado, al estar nervioso aprieto, pero son más sus ganas de estar adentro de mí que de manera brusca me sostiene con sus dos manos mi cintura , y me jala hacia el sintiendo como entra su pene, es un dolor muy fuerte, grito trato de hacerme hacia adelante pero él no le suelta, solo me dice que respire profundo y siento esas mismas palabras que le digo yo al inyectarlo, que respire y eso eso lo que hace que me excite demasiado y que dentro de 20 segundos el dolor se vuelva placer, siento como entra y sale una y otra vez, estoy dilatado, extasiado, en estos momentos soy de el, lo escucho gemir, lo escucho disfrutar, siento su respiración, y siento como su sudor cae en mi espalda y como va resbalándose entre mis nalgas,

Es increíble como pasas del dolor a placer, y siento como se vacía su cuerpo, adentro de mi, sigo escuchando su respiración, pone sus brazos alado mío, se acuesta me agarra las nalgas y me dice, como lo he disfrutado y Anteriormente tú me has penetrado con una jeringa, ahora es justo que yo te penetre con mi pene.

 
 
 

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